Saltar al contenido
Suplementos Deportivos Top

Colágeno – ¡Todo lo que debes saber!

Colágeno, piel, pelo y uñas
Colágeno – ¡Todo lo que debes saber!
5 (100%) 1 vote[s]

Pensamiento inicial sobre el colágeno

Para la inmensa mayoría de los ciudadanos, escuchar o leer el término colágeno supone poner en marcha un automatismo mental mediante el cual lo asociamos de forma casi indisoluble al sector de los productos cosméticos y su ingente aplicación en tratamientos estéticos ampliamente promovidos por la comunidad científica y la industria farma-cosmética.

Cosméticos ColágenoPartiendo de esa evidente preeminencia que justifica la enorme popularidad adquirida por el colágeno en el conjunto de la sociedad, en este post se pretende describir pormenorizadamente y con una clara vocación técnica lo que representa la ubicuidad del colageno en la biología del reino animal de la cual somos partícipes.

El colágeno es una sustancia natural que, en clave bioquímica, está encuadrada en un grupo de principios inmediatos conocidos como proteínas y cuya génesis tiene un importante protagonismo en el cuerpo humano, el cual le reserva, como se explicará más adelante detenidamente, una función transversal basada en el mantenimiento de un nutrido repertorio de tejidos.

Fibras colágenas elásticas y flexibles

Para ser conscientes de la auténtica relevancia que atesora el colágeno en la naturaleza, baste decir que constituye más del 25 % del conjunto proteico del organismo de los animales mamíferos, superando con creces al resto de moléculas de este grupo molecular.

FlexibilidadSu mayor singularidad, al margen de ese factor meramente cuantitativo, estriba en su capacidad de diseñar una estructura enormemente trabada a base de las llamadas fibras colágenas, formaciones macromoleculares dotadas de una extraordinaria combinación de elasticidad y flexibilidad que hace de esta proteína el sustento ideal para mantener la integridad de elementos tisulares repartidos por las diferentes regiones anatómicas, con especial mención para piel, articulaciones, huesos, músculos y tendones y siendo en general la sustancia más relevante del tejido conjuntivo.

A lo largo de este post analizaremos en profundidad:

  • Las entrañas de la composición química de esas fibras colágenas, secretadas fundamentalmente por unas células constituyentes del tejido conjuntivo conocidas como fibroblastos.
  • El proceso de síntesis bioquímica en los organismos pluricelulares del reino animal.
  • Los elementos que favorecen la formación del colágeno endógeno, que resultan de capital importancia para mantener el equilibrio en la composición química del organismo.
  • Aquellas situaciones, que podríamos llamar aberraciones, en las que la síntesis de colágeno se desvía de los patrones naturales y da lugar a patologías cuyas consecuencias describiremos en detalle.
  • Cuáles son los tipos de colágeno presentes en la naturaleza y la implicación biológica de cada uno de ellos.
  • Culminaremos esta exposición con un generoso repaso a las fuentes de colágeno natural, por supuesto todas ellas de origen animal, dedicando un apartado a las circunstancias que rodean al mal llamado «colágeno vegetal» o fitocolágeno.

¿Qué es el Colágeno?

La publicidad lanzada por la industria del sector cosmético es harto prolífica en la promoción de toda suerte de productos cuyo reclamo es el colágeno, en sus múltiples versiones: colágeno hidrolizado, el colágeno concentrado en alimentos, en cápsulas o comprimidos, para uso tópico, asociado a magnesio o silicio… en definitiva, todo un universo de la belleza y la juventud que desata las ilusiones de quienes viven enganchados al culto de una piel tersa y exenta de signos de envejecimiento. Pero realmente, ¿sabemos a ciencia cierta qué es el colágeno?

Efectos del Colágeno

Como se decía a propósito de la introducción de este post, hablamos de una de las proteínas más abundantes en los tejidos animales, constituyente de lo que podríamos denominar la arquitectura del organismo.

Si hacemos un recorrido por la anatomía del cuerpo humano podremos hacernos eco del trascendente papel que el colágeno, agrupados sus diferentes tipos de moléculas en las fibras colágenas, juega como matriz extracelular para el relleno de los espacios dejados entre las células de la piel, en la que acapara las tres cuartas partes de su composición química, de los tendones y los ligamentos, que básicamente podría decirse que “son colágeno” por ser este el 90 % de su existencia, de la córnea, donde alcanza un 64 %, de los cartílagos, cuya mitad es colágeno, del hueso cortical (23 %), de la arteria aorta y otras arterias principales (12 %), de los pulmones (10 %) o del hígado, donde representa un 4 %, básicamente ubicado en el llamado mesénquima hepático.

Colágeno el pegamento del cuerpo

Metafóricamente puede considerarse al colágeno como el pegamento o el cemento del cuerpo, una suerte de argamasa que mantiene cohesionado el entramado de un tejido sin cuya presencia sería frágil y fácilmente disgregable. Dicha función es llevada a cabo a través de diferentes tejidos conectivos, todos ellos variantes de un tejido primario conocido como conjuntivo: osteo-tendinoso, cartilaginoso, muscular, ligamentoso, cutáneo y adiposo, que serían sus principales protagonistas.

Pegamento del cuerpo
Sin esa participación del colageno como matriz de soporte no es posible concebir el cuerpo humano o el de un mamífero cualquiera tal como lo concebimos, abarcando un contenido de tamaña envergadura y morfología tan dispar, al margen de la imposibilidad que acarrearía para mantener ese vital equilibrio hídrico que garantiza la piel.

En consecuencia, al colágeno debemos atribuirle la misión estratégica de preservar la firmeza e integridad física de tejidos, órganos, aparatos y sistemas, así como un estado adecuado de hidratación. Para desarrollar tan elevada tarea, las fibras colágenas se asocian a una amplia gama de sustancias, tanto orgánicas como minerales, y bajo formas tanto mecánicas como químicas, dando lugar a efectos determinantes en el entramado tisular en función del diámetro de las fibras que intervengan en cada caso y de su disposición espacial en el seno de los tejidos.

Productos
Todo ello, sin otro propósito inicial que velar por la salud, puede considerarse una razón más que suficiente para esforzarnos en asegurar unos niveles óptimos de esta proteína en el organismo, pues de ello dependerá en buena medida el correcto funcionamiento de una extensa muestra del mismo. A veces para asegurar estos niveles es necesario recurrir a suplementos de colágeno. (Para los que quieran conseguirlos: os dejamos un enlace donde comprar colágeno en HSN)

Colágeno se pierde con la edad

Pero en la línea de lo que sucede con otros muchos componentes y otras muchas funciones vitales, esa capacidad inherente al cuerpo humano de generar colágeno endógeno se ve sensiblemente mermada con el transcurso de la edad, irrumpiendo en una cierta etapa de la vida, variable según las personas, la necesidad de contar con aportes externos que mitiguen en la medida de lo posible esa pérdida de presencia estratégica del colágeno allí donde su actuación es demandada.

Cuando eso sucede, puede hablarse de un evidente punto de inflexión que señala el inicio de manifestaciones pseudopatológicas indicadoras de una cierta pérdida de la funcionalidad de esas zonas sobre las que el colageno proyecta un efecto crucial, que lógicamente empezarán a envejecer pudiendo derivar ulteriormente en serias anomalías que entran de lleno en el terreno de la patología.

¿Pero en qué edad se empieza a perder colágeno?

Ese descenso en el ritmo de la síntesis autónoma de colágeno por parte del organismo, si bien, como es lógico tratándose de un hecho biológico, carece de un límite estricto, tiene tendencia a iniciarse a tempranas edades, no más allá de los 30 – 35 años, por lo que será el momento a partir del cual deberemos plantearnos en qué medida intervenimos, con los recursos que la alimentación, la ciencia farmacológica y la cosmética ponen a nuestro alcance, para amortiguar ese progresivo déficit de colágeno.

Colágeno, paso del tiempo
Lo esperable, según atestiguan solventes estudios realizados al respecto, es una disminución de la capacidad sintética en torno al 1 % anual una vez rebasada la barrera de los 40, porcentaje que se eleva hasta el 30 % a partir de los 70 años.

No obstante, estas cifras deben interpretarse en clave de normalidad fisiológica, pues determinadas situaciones son capaces de intensificar ese ritmo llevando a una degradación precoz, como es el caso del climaterio en las mujeres o el abuso de la práctica deportiva o el ejercicio físico, la obesidad o el sedentarismo en ambos sexos.

De esta paulatina evolución, ¿qué consecuencias cabe esperar? Sin ánimo de agotar el catálogo, señalaremos estas:

Formación del Colágeno

El momento álgido en la formación de colágeno coincide con las etapas de sueño, existiendo un pico de producción en la primera parte del mismo, momento de máxima relajación del organismo. En la misma están implicados:

  • La suficiente disposición de los nutrientes necesarios para que las células encargadas de esta tarea, los fibroblastos, puedan llevar a cabo su función.
  • El sistema endocrino. Unos niveles más elevados de somatotropina u hormona del crecimiento estimulan la formación de colágeno. Por su parte, se sabe que durante la menopausia, la menor producción de estrógenos arrastra a la de colágeno.

Pero en este apartado vamos a hacer especial hincapié en el rol de la vitamina C o ácido ascórbico, sin cuya participación la limitación del proceso sería crítica. La vitamina C trabaja en el proceso de transformación del procolágeno en colágeno, contribuyendo decisivamente en la hidroxilación de los restos de prolina y lisina. ¿Cómo? Actuando como cofactor en una reacción de sustitución de un grupo hidroxilo y un átomo de hidrógeno dentro los residuos de prolina en ciertos puntos en las cadenas polipeptídicas, reacción en la que se consume de forma estequiométrica una molécula de ácido ascórbico por cada átomo de hidrógeno que es sustituido.

Colágeno y vitaminas

De lo anterior se desprende la existencia de un estrecho vínculo entre ácido ascórbico y colágeno. Por dicha razón, debemos asegurar que el organismo disponga de niveles de esta vitamina que garanticen la optimización de la formación de colageno para que aquellos no se conviertan en factor limitante de esta.

Además de la vitamina C, en este ámbito merecen particular referencia otros tres nutrientes:

  • Vitamina E o tocoferol, potente antioxidante que actúa en sinergia con el ácido ascórbico en los procesos de formación de colágeno, y una de cuyas particularidades es requerir la presencia de grasa adecuada en la dieta para su correcta absorción al torrente sanguíneo.
  • Cobre, un oligoelemento que constituyó el objeto de un estudio publicado en el «Journal of Trace Elements in Medicine and Biology» que reveló una relación causa/efecto entre la suplementación de cobre y la formación de colágeno en mujeres jóvenes.
  • Silicio, otro oligoelemento involucrado en ciertas reacciones enzimáticas determinantes en la formación de colageno.
HSN Essentials - Colágeno Hidrolizado con Magnesio - Olvídate del Dolor Articular y Muscular - Devuelve la firmeza y suavidad a la Piel - Hazla más joven, reduce las arrugas - 365 comprimidos
  • 🔝SUPLEMENTO PARA LAS ARTICULACIONES. Colágeno con Magnesio. Aporta 3600mg de Colágeno bovino Hidrolizado y Bisglicinato de Magnesio por...
  • 🏆COLÁGENO HIDROLIZADO. Su estructura molecular favorece para su mayor absorción. Da soporte estructural. Posee efectos protectores a nivel...
  • 👉CON MAGNESIO DE MÁXIMA BIODISPONIBILIDAD. El Bisglicinato de Magnesio es una de las mejores fuentes de este mineral, además de no presentar...
  • 🏃USO DEPORTIVO Y PARA LA RESTO DE LA POBLACIÓN. El Colágeno Hidrolizado con Magnesio está indicado tanto para aquellas personas que...
  • ☀️FABRICACIÓN PROPIA. Laboratorios con Certificación de la U.E. Sin OGM (Organismos Modificados Genéticamente). Buenas prácticas de...
Colágeno Hidrolizado con Magnesio de HSN Essentials | Origen Bovino | Con Vitamina C | Cuidado de las Articulaciones, Salud para los Huesos, Piel, Cabello y Uñas | En Polvo - Sabor Frutos Rojos - 1000
  • Nueva fórmula mejorada! colágeno hidrolizado versión 2.0; con sabor (edulcorado con sucralosa); preparado para mezclar con agua o la bebida...
  • Sin alérgeno del pescado; para su elaboración hemos seleccionado el colágeno de origen bovino, para poder acceder a todas aquellas personas que...
  • Suplemento para belleza; colágeno con magnesio mejora el aspecto de la piel: más tensa, firme y suave; efecto "antiaging" o antienvejecimiento;...
  • Salud de los huesos y articulaciones; ideal para el mantenimiento de la salud ósea; favorece para unas articulaciones flexibles y elásticas; reduce...
  • Fabricación propia; laboratorios con certificación de la u.e; sin ogm (organismos modificados genéticamente); buenas prácticas de fabricación...
Colágeno Hidrolizado de HSN Raw| Origen Bovino | Cuidado y Mantenimiento de las Articulaciones, Huesos Fuertes, Salud de Piel, Cabello y Uñas | Sin Gluten, Sin Lactosa, En Polvo, Sin Sabor, 500g
  • 🔝COLÁGENO HIDROLIZADO SABOR NEUTRO. De origen bovino. Listo para mezclar con agua o la bebida favorita. 👉¡FÁCIL DISOLUCIÓN!
  • 🙆SIN ALÉRGENO DEL PESCADO. Para su elaboración hemos seleccionado el colágeno de origen bovino, para poder acceder a todas aquellas...
  • 😍COLÁGENO PARA LA PIEL. Piel más Tensa, Firme y Suave. Reduce las arrugas. Contribuye a ralentizar los efectos del paso del tiempo...
  • 🚀COLÁGENO PARA LOS HUESOS. Ideal para el Mantenimiento de las articulaciones. Reduce el dolor articular y mejora la flexibilidad y...
  • ☀️FABRICACIÓN PROPIA. Laboratorios con Certificación de la U.E. Sin OGM (Organismos Modificados Genéticamente). Buenas prácticas de...

Características Físico-Químicas del Colágeno

Características Colágeno

El colágeno responde al patrón estructural que caracteriza al conjunto de las proteínas, una disposición tridimensional de cadenas polipeptídicas, es decir, integradas por secuencias de péptidos o pequeñas asociaciones de aminoácidos genéticamente programadas, que otorga a estas macromoléculas unas singulares propiedades físicas y químicas que las hacen diferentes al resto de los principios inmediatos, dotándolas de enorme trascendencia en variados fenómenos biológicos.

El colágeno revela una serie de particularidades en cuanto a su composición en aminoácidos que merece la pena destacar. En primer lugar que uno de ellos, la glicina o glicocola, polariza la atención por constituir un tercio de los presentes. Prolina e hidroxiprolina le siguen en orden de importancia, llegando a sumar un 10 % del total y a título cualitativo, es relevante la presencia de hidroxilisina, pues el colágeno es una de las escasas proteínas de cuya composición forma parte tal aminoácido. Desde la perspectiva contraria, el colágeno es muy deficitario en triptófano, uno de los aminoácidos esenciales más limitantes desde el punto de vista nutricional.

Conclusiones

Si analizamos al detalle el significado de la presencia de cada uno de los aminoácidos con protagonismo en la molécula de colágeno, podemos extraer las siguientes conclusiones prácticas:

  • La presencia de hidroxiprolina es un eficaz criterio de calidad a la hora de evaluar analíticamente la cantidad de tejido conectivo presente en productos cárnicos a los que se les ha transformado la estructura celular aparente, como puede ser los embutidos o las carnes picadas, y cuya calidad comercial es inversamente proporcional a la cantidad de hidroxiprolina presente, por ser indicador de elevado contenido de tejido conectivo en detrimento de carne magra, muy escasa en colágeno.

Forma química

  • La hidroxilisina y la hidroxiprolina no son, por así decirlo, aminoácidos primarios, pues son productos de una reacción química de hidroxilación en el seno de las cadenas polipeptidicas (en este caso particular, mil aminoácidos por cadena), que modifica la composición atómica de la prolina y la lisina.

Glicocola aminoácido de menor tamaño

  • En la secuencia de las cadenas de colágeno, la glicocola está uniformemente distribuida hasta el punto de estar presente en una de cada tres posiciones, algo de lo que resultan una excepción los extremos de las cadenas.

Forma química colágeno

  • Si nos fijamos no ya en la composición de las cadenas sino en lo que se llama la estructura secundaria de la proteína, es justamente el reducido tamaño de la glicocola (el aminoácido de menor tamaño de los veintidós existentes) lo que hace posible los entrecruzamientos de tres en tres cadenas unidas mediante enlaces covalentes, que a su vez adoptan un ángulo de giro concreto debido a la rigidez ocasionada por el carácter anillado de la molécula de prolina.

Esa estructura secundaria de la que hablábamos, basada en los entrecruzamientos de cadenas polipeptídicas que forman una triple hélice dextrógira denominada tropocolágeno, se ve aumentada conforme envejece el organismo que aloja ese colágeno, ya que los puentes de unión covalentes se forman por intervención del enzima lisinoxidasa que convierten la lisina y la hidroxilisina en aldehidos que pueden sufrir un fenómeno posterior de condensación con otros grupos moleculares.

Características físicas

En cuanto a las características físicas de esta sustancia, varios son los aspectos por los que destaca entre sus homólogas y en los que parece oportuno profundizar:
Colágeno físicas

  • El colágeno se concentra especialmente en tejidos destinados a soportar el peso del organismo (huesos y cartílagos) y en aquellos que ejercen como correa de transmisión de la fuerza en los movimientos, como tendones y ligamentos.
  • El colágeno aparece asimismo abundantemente en aquellos lugares, como la dermis o las fascias (finas láminas de tejido conjuntivo que tapizan la musculatura), necesitados de una sustancia capaz de hacer frente a la tracción y a los cambios de volumen.
  • A gran escala, configura un tupido entramado de microfibrillas escrupulosamente ordenado al que ningún órgano ni víscera es ajeno. No obstante, las diferentes ubicaciones del colágeno difieren en cuanto a la disposición de sus fibras, de suerte que, por ejemplo, esta es paralela en los tendones, mientras que en la dermis aparecen íntimamente entrelazadas en todos los planos.

El colágeno y la temperatura

  • El colágeno, en común con el resto de las proteínas, es susceptible de ser desnaturalizado por elevación de la temperatura, de la cual la primera consecuencia es un acortamiento de las fibras. Como dato característico, debe saberse que cada especie animal tiene asociada una determinada temperatura, rebasada la cual se desencadena ese fenómeno de desnaturalización, pues es aquella directamente proporcional al contenido de prolina e hidroxiprolina, que no es igual para todos los colágenos. En este sentido, destaca la menor temperatura de desnaturalización del colágeno de los peces y otras especies marinas, que en algunos ejemplares de agua fría puede producirse por debajo de 20ºC. Como manifestación de este fenómeno por todos conocida, citaremos que en el cocinado de los alimentos, el colágeno se transforma en la sustancia que conocemos como gelatina tras la sucesión de una fase de ebullición y otra de enfriamiento.

Colágeno

  • Una de las peculiaridades físicas de las fibras colágenas con mayor relevancia en el desarrollo de sus funciones biológicas es compaginar su flexibilidad con su poderosa resistencia a la tracción. Esta exacerbada característica puede corroborarse con un dato arrollador: el punto de ruptura de las fibras colágenas que integran un tendón requiere alcanzar una presión de cientos de kilogramos por centímetro cuadrado.

Tipos de Colágeno y sus Funciones

El hecho de que cada órgano y tejido tenga una resistencia diferente se debe a la diversidad de tipos de colageno presentes en cada uno. Aunque existen más de 20 tipos de colageno, no todos tienen la misma implicación en la función biológica que la naturaleza reserva a esta proteina estructural. Hagamos un repaso de cada uno de ellos:

  • Tipo I: es el mayoritario en el cuerpo humano, no en vano constituye el 90 % del colágeno corporal, siendo especialmente trascendente en la piel y con bastante presencia en tendones, dentina, córnea y huesos. Es sintetizado por los fibroblastos y confiere a los tejidos de los que forma parte de una singular resistencia al estiramiento. Con el paso del tiempo la formación de este tipo de colágeno se ralentiza, lo que provoca un aumento de la flacidez cutánea y la formación de arrugas, así como el desencadenamiento de problemas articulares y reumáticos.
  • Tipo II: este tipo de colágeno es el principal componente de los cartílagos y del humor vítreo, habiendo estado presente en los estados embrionarios de la córnea y la notocorda (precursor de la columna vertebral). Está llamado a otorgar resistencia a esa presión discontinua que soportan las articulaciones. Este tipo de se diferencia del anterior en que no suele forman las características fibras de este. En otro orden de cosas, cabe señalar que su ubicación en el perimisio y endomisio del músculo de los animales de abasto, le hace responsable de la dureza de la carne. Para más información sobre este tipo hacer click aquí.
  • Tipo III: lo encontramos en dermis, vasos sanguíneos, tejidoconjuntivo laxo y músculos estriados, dando capacidad de sostén a tejidos caracterizados por practicar movimientos “de acordeón” periódicos. El tipo III forma fibras similares a las del tipo 1, con la diferencia que en el extremo carboxilo no adquieren la forma de hélice propia.
  • Tipo IV: dotado de una configuración desestructurada, ocupa un lugar preeminente en las membranas de todos los tejidos, en cuya matriz extracelular forma una malla que filtra el paso de sustancias de elevado tamaño y sostiene todo el entramado tisular. Para esta labor de sostén se vale del apoyo de otras proteínas como los proteoglicanos y la fibronectina.
  • Tipo V: presente en la mayoría de los tejidos internos, otorgando capacidad de estiramiento y resistencia a presiones y tracciones.
  • Tipo VI: coincide en las localizaciones con el anterior, aunque su función difiere en el sentido de que hace de anclaje en el tejido intersticial para las células del entorno asociado al tipo I.
  • Tipo VII: localizado en la lámina basal de muchos tejidos, con mención especial para la separación entre las fibras musculares y la piel, a la cual proporciona firmeza y elasticidad.
  • Tipo VIII: en el interior de las células del endotelio vascular que tapiza los vasos sanguíneos y los capilares, hace que estos adquieran su peculiar capacidad de elongación y resistencia a romperse.
  • Tipo IX: determinante en las articulaciones, a cuyos cartílagos confiere capacidad de soportar las típicas presiones intermitentes que sufren.
  • Tipo X: es el componente de dos modalidades específicas de cartílagos, el hipertrófico y el mineralizado.
  • Tipo XI: también vinculado al tejido cartilaginoso, en combinación con los tipos II y X, a los que refuerza en la función de dotar a aquel de la suficiente elasticidad y dureza.
  • Tipo XII: tiene un excepcional protagonismo en tendones y ligamentos, dos elementos anatómicos sometidos regularmente a elevadas tensiones en los que trabaja en sinergia con los tipos I y III para dotarlos de elasticidad y firmeza en la sujeción de las estructuras asociadas (huesos, cartílagos y músculos).
  • Tipo XIII: ejerce su función en las membranas celulares, cuya presencia en ellas es la que permite la capacidad de extensión que les caracteriza.
  • Tipo XIV: la médula ósea y la placenta son los órganos en los que desarrolla su función, con el resultado de una mayor consistencia de ambas.
  • Tipo XV: su papel queda reducido a la etapa embrionaria, en la que desempeña una labor de fortalecimiento de estructuras derivadas del mesénquima que están en formación.
  • Tipo XVI: ubicado en diversos músculos lisos, se encuentra muy presente en células musculares lisas de las arterias, a las que dota de elasticidad.
  • Tipo XVII: de manera análoga al tipo XIII, es un integrante de las membranas celulares, a las que contribuye a dotarlas de resistencia.
  • Tipo XVIII: sus principales localizaciones las representan la piel y los vasos sanguíneos.
  • Tipo XIX: el hígado, órgano en el que la presencia del colágeno solo un alcanza el 4 %, uno de los menores porcentajes del organismo, es el lugar donde mayor cantidad de este tipo puede encontrarse, formando parte de sus conductos mesenquimatosos.
  • Tipo XX: tendones, córnea y cartílagos ven incrementada su capacidad de resistencia por la participación de este tipo de colágeno.
  • Tipo XXI: potencia la aptitud para el estiramiento y la resistencia en el corazón, el tejido gingival y la matriz ósea.

Una vez completada la perspectiva de las variantes que nos ofrece esta estratégica proteína, podemos afirmar, grosso modo, que se trata del principal elemento estructural de la matriz extracelular y de la sustancia con mayor incidencia en la resistencia y elasticidad de los tejidos, impregnando con sus características físico-químicas las propiedades físicas y biológicas de estos.

La interactuación de las células con la matriz extracelular, que tiene lugar por cauces tanto mecánicos como químicos, da origen a sustanciales efectos en la morfología de los tejidos. Esto es así porque sobre las fibras de colágeno secretadas se ejercen tracciones y presiones que provocan su compresión o estiramiento, según los casos.

En el caso especial de la piel, el papel del colágeno aplicado cosméticamente para el mantenimiento de las propiedades de la dermis se proyecta sobre:

1. La hidratación:

Hidratación con colágenoSu efecto hidratante deriva de su extraordinaria capacidad de retención de agua, lo que bajo la forma de colágeno nativo soluble, a concentraciones del 0,05 %, se traduce en un poder hidratante equivalente a un 10 % de urea o sorbitol.

2. El relieve cutáneo:

Alisa la superficie de la piel gracias a sus propiedades hidratantes y filmógenas, que se ven reflejadas en:

  • Elasticidad cutánea: disminuye el valor de la fuerza de rotura de la piel.
  • Estimulación del crecimiento celular: las fibras de colágeno ejercen un quimiotactismo positivo sobre los fibroblastos, algo que podría explicar su influencia favorable en la cicatrización.
  • Poder contra la irritación provocada por los agentes químicos: el colágeno adopta la forma de un film alrededor de las micelas de estos y amortigua su efecto.

 

Fuentes de Colágeno

Hay que dejar claro que el colágeno es una proteína estrictamente vinculada al reino animal, independientemente del origen terrestre o marino. Por tanto, el vulgarmente llamado “colágeno vegetal” no existe en la naturaleza, dada la incompatibilidad funcional de esta proteína con los organismos vegetales, carentes de movilidad. Tal errónea denominación ha sido adjudicada a ciertos polisacáridos de origen vegetal como el agar-agar, la goma de guar, el carragenato o el material gelatinoso de típico de la planta del aloe vera, a los que en un ejercicio hiperbólico del marketing se les ha asociado a un término que debe quedar reservado en exclusividad a los organismos animales.

Esos compuestos que, como decimos, se denominan errónea o deliberadamente colágeno vegetal o también fitocolágeno, no actúan de forma tan completa como el colágeno real. Existe una proteína vegetal, la extensina, que también contiene hidroxiprolina entre sus aminoácidos de estructura, pero a pesar de ello su actuación no es comparable a la del colágeno, al que nunca debe sustituir.

La eficacia de cualquier producto a base de colágeno destinado a consumirse como complemento alimenticio está en función no de su origen, sino de su contenido en colágeno asimilable. Este grado de biodisponibilidad a su vez depende de la intensidad de la hidrólisis o predigestión a la que haya sido sometido, ya que solo si ha sido suficientemente hidrolizado será posible que logre atravesar la barrera intestinal y alcance todos los tejidos en los que deberá desarrollar su misión.
Productos Colágeno

Dentro de la procedencia de esos complementos alimenticios de colágeno los hay de origen marino y terrestre (bovino, porcino, …). Si nos preguntamos cuál es más asimilable, hay estudios que apuntan al de origen bovino siguiendo el criterio de que su estructura molecular es la más similar a la del colágeno que originariamente sintetiza el organismo humano. Pero en la práctica veremos seguidamente cómo la realidad es algo diferente.

El colágeno de las especies vertebradas superiores se caracteriza por tener una temperatura de desnaturalización más elevada. Pero por otro lado, la molécula de colágeno procedente de las pieles de especies piscícolas es menos abundante en enlaces covalentes que la del colágeno de pieles bovinas o porcinas; este hecho le proporciona una mayor solubilidad, propiedad que tecnológicamente resulta muy favorecedora a la hora de obtener la forma nativa, el gel de colágeno. Y es que la obtención del colágeno a partir de pieles de mamíferos hace necesario someterlas a un agresivo tratamiento químico y/o enzimático, cuya consecuencia inevitable es la degradación de la proteína.

Tipos de Colágeno según su procedencia

Tipos Colágeno

Colágeno bovino

La fuente de la que se extrae el colágeno bovino es la piel de vaca, que es esterilizada, purificada y transformada tecnológicamente en una preparación líquida de uso cosmético cuyo principal mercado está representado por productos destinados al relleno de la piel.

FDALa Food and Drugs Administration de Estados Unidos, un organismo de la Administración norteamericana que en muchas cuestiones relativas a los ámbitos de alimentación y farmacia se considera un referente en Europa, dio el visto bueno al empleo del colágeno bovino en cirugía estética hace tres décadas, al considerarlo de carácter menos invasivo que otras alternativas.

Esta proteína bovina, en concreto, entraña un riesgo sanitario por eventual presencia de priones, unas proteínas potencialmente dañinas cuya modificación de su configuración natural es capaz de convertirlas en agentes infecciosos de enfermedades mortales del sistema nervioso central como la enfermedad de Creutzfeld-Jacob o el kurú. Tal riesgo es inexistente en el caso de los peces, en los que hasta el momento, como en el resto de organismos inferiores, está descartada la presencia de priones.

Podría hablarse de ciertos riesgos adicionales asociados al uso de colágeno bovino, como reacciones alérgicas o trastornos del tejido conectivo, como artritis y lupus eritematoso, que no obstante registran una mínima incidencia entre sus consumidores.

Por otra parte, debe tenerse en cuenta que el colágeno bovino se degrada progresivamente en el cuerpo, por lo que sus efectos no suelen extenderse más allá de un año.

Colágeno porcino

Extraído, de forma análoga al caso anterior, de la piel del cerdo, está especialmente indicado para los tratamientos de reemplazo de colágeno mediante inyección subcutánea para lograr el alisamiento de la piel.
Porcino
En este capítulo alcanza gran relevancia la seguridad sanitaria del ganado, en el cual las autoridades de control oficial aseguran la total ausencia de agentes patógenos mediante un férreo seguimiento de su alimentación, en la que queda completamente proscrita la inclusión de proteínas de subproductos de origen animal en la formulación de los piensos.

Todas las explotaciones porcinas son monitorizadas con vistas a garantizar la completa trazabilidad y sometidos a un control veterinario exhaustivo todos los movimientos de entrada de nuevos animales, a los que se les exige un estatus sanitario igual o superior que el de la explotación de destino.

Colágeno marino

El colágeno marino, contrariamente a lo consolidado por ciertas leyendas urbanas, no procede de algas sino de las espinas y la piel de los peces. Su valor biológico y su biodisponibilidad son equiparables a los de origen terrestre, pero a diferencia de estos, el colágeno marino se consume como complemento alimenticio o en presentaciones de uso tópico, nunca en forma inyectable.

Funcionalmente tiene una excelente virtud: estimula la producción endógena de colágeno, no limitándose a reemplazar al ausente. En su forma hidrolizada, que es la que debe utilizarse, contribuye a preservar la salud osteoarticular en personas mayores o aquejadas de dolencias de ese tipo, así como a frenar el desencadenamiento de los clásicos procesos degenerativos como la osteoporosis y la osteoartritis. Diversas compañías de cosméticos ya abastecen el mercado de diferentes cremas y comprimidos a base de colágeno marino.

Son muchas las propiedades inherentes al colágeno marino, que sintetizaremos en las que se proyectan sobre los siguientes objetivos:

  • Piel: prolonga su elasticidad y evita la aparición de arrugas, dotando a la piel de mayor capacidad de retención de agua y favoreciendo la regeneración de las células dérmicas.
  • Cabello: los folículos pilosos se ven vigorizados, ganando el cabello en ritmo de crecimiento, calibre y vitalidad.
  • Huesos y uñas: se trata de dos elementos anatómicos tendentes a aumentar su riesgo de quebrarse, pudiendo verse frenada esta tendencia con la ingesta de colágeno marino, que fomenta la síntesis de este material de soporte.
  • Músculos: el colágeno marino contribuye a optimizar la síntesis de creatina, un ácido orgánico indispensable en el transporte de energía hacia el citoplasma de las miofibrillas.

Colágeno para piel, uñas y cabello

Alimentos Ricos en Colágeno

Para llevar una alimentación completa y equilibrada es imprescindible tener conocimiento de qué alimentos contienen colágeno natural, porque sin él, nuestros fundamentos nutricionales quedarían cojos.

Alimentos con colágenoTener un aspecto joven y saludable es un objetivo muy plausible pero que trasciende de la mera cuestión de adquirir los más avanzados productos que nos brinda la industria cosmética o los más eficaces y tolerados suplementos alimenticios a base de colágeno hidrolizado, de los que en artículos anteriores hemos dado todo lujo de detalles. Por supuesto que también juega un importante papel la práctica deportiva regular. Pero nada de ello es capaz de abarcar la totalidad de los fines pretendidos si prescindimos del consumo de alimentos que sean fuente de colágeno natural, terrestre o marino.

En consecuencia, hay que ajustar en lo posible nuestra dieta para proporcionar al organismo las herramientas que demanda para llevar un adecuado ritmo en la síntesis de colágeno, y ello pasa por incluir suficientes aportes de aminoácidos, minerales (especial, pero no exclusivamente, magnesio, cobre y azufre), proteínas, hidratos de carbono y vitaminas, especialmente la C.

Debe tenerse muy claro que las fuentes genuinas de esta proteína solo vamos a encontrarlas en organismos animales, ya que tanto el reino vegetal como el resto de seres vivos viven completamente ajenos a su existencia. Se menciona con cierta asiduidad la expresión “colágeno vegetal” o fitocolágeno, pero desde aquí debe advertirse que no se trata de ninguna sustancia equiparable en modo alguno al verdadero colágeno. No obstante, el consumo de productos (al margen de sus virtudes en otros campos de la nutrición) puede proporcionarnos sustancias capaces de estimular al organismo humano para sintetizarlo, como es el caso de los cítricos con la vitamina C, las frutas rojas o moradas con las antocianinas, etc.

Dicho esto, pasemos a detallar cuáles son los alimentos ricos en colágeno que debemos tener más en cuenta a la hora de optimizar nuestra alimentación en este terreno:

A) Alimentos que directamente contienen colágeno

Esta lista resulta más que obvia: contienen esta proteína las carnes de todos los animales domésticos de abasto, es decir, pollo, pavo, cerdo, vacuno, caprino, ovino y equino, entre otras, y además las carnes de especies de caza silvestre, como el ciervo o el venado, y los pescados (colágeno marino).

Colágeno en los alimentos

Su reparto es más bien irregular, predominando en algunas especies como el cerdo en las patas (colágeno porcino)  y en otras como el vacuno (colágeno bovino), en el tejido que cubre la musculatura.

B) Alimentos que estimulan la producción de colágeno

Todos los que se citarán a continuación tienen la propiedad de predisponer al organismo para que engrase la maquinaria de síntesis de esta proteina, en mayor o menor intensidad. De suerte que podemos hablar de:

  • Alimentos ricos en vitamina C: todos ellos son vegetales, básicamente muchas frutas como el kiwi, la naranja, el limón, el pomelo, la piña, el melón, el aguacate o el mango, pero también hortalizas como las coles de Bruselas, el repollo, el tomate, el pimiento, la espinaca, la escarola, la coliflor y la berenjena.
  • Alimentos ricos en algunos aminoácidos como lisina y prolina, eficientes para la síntesis de los 21 tipos de colágeno existentes. Las principales fuentes de estos aminoácidos son los productos lácteos, seguidos de la clara de huevo, las carnes magras y los pescados grasos y semigrasos.
  • Frutos rojos ricos en licopeno, un principio activo muy señalado como antioxidante pero que también fomenta la producción de colágeno. Principalmente está contenido en el pimiento rojo, el tomate, la remolacha, la sandía, las cerezas, las fresas y las frambuesas.
  • Frutas ricas en antocianinas, con su peculiar tonalidad roja o morada oscura, presentes en cerezas, arándanos, frambuesas y moras, que aumentan la concentración intracelular de vitamina C y frenan la destrucción del colágeno en la piel y el tejido conjuntivo.
  • Alimentos con ácidos grasos poliinsaturados, principalmente los aceites de semillas como el de girasol, los pescados azules, los crustáceos y algunas verduras.
  • Frutos secos: es aconsejable, para incrementar la producción de colágeno, comer frecuentemente de todos ellos.
  • Alimentos que contienen genisteína, que son la leche de soja y algunos tipos de queso. Es una sustancia que interviene en el organismo como intermediaria en reacciones bioquímicas presentes en la síntesis de colágeno.
  • Alimentos que contienen azufre: este mineral, componente del condroitín sulfato y del sulfato de glucosamina, es altamente eficiente como precursor de la producción de colágeno, encontrándose sobre todo en el pollo, el pato, el ajo, el perejil, la cebolla, el plátano, el té, el tofu, el coco o la papaya.
  • Alimentos que contienen cobre: el cobre es un oligoelemento que actúa como cofactor de dos enzimas que intervienen en la formación del colágeno, siendo abundante en vísceras, mariscos, verduras de hoja verde, nueces y legumbres.

Puede comprobarse que la variedad de alimentos que directa o indirectamente influyen en la producción de colágeno es ingente. Conviene combinarlos en el seno de una dieta equilibrada, pues ahí radica uno de los principales secretos de una vida saludable.

Alimentos naturales que aportan beneficios en relación con el Colágeno

  • Frutas ricas en antocianidinas: son las caracterizadas por su color rojo o morado oscuro, como cerezas, arándanos, frambuesas y moras. Sus antocianidinas protegen contra la acción los radicales libres y aumentan los niveles de vitamina C intracelular, por todo lo cual combaten la destrucción del colágeno en la piel y el tejido conjuntivo.
  • Alimentos ricos en vitamina C: no vamos a reiterarnos en los efectos en la producción de colágeno de esta vitamina, que se puede encontrar en naranjas, pomelos, limones, fresas, tomates, pimientos y brócolis, entre otros.
  • Alimentos ricos en prolina y lisina: la lisina, aminoácido esencial, se encuentra en carnes magras, pescados, legumbres y lácteos, y la prolina, no esencial, en la clara de huevo y el germen de trigo.
  • Soja y derivados: la soja y sus derivados, como el tofu, el tempeh y la leche vegetal de soja, son claros precursores de la formación de colágeno.
  • Alimentos ricos en cobre: este oligoelemento, como cofactor en reacciones enzimáticas, ayuda en la formación del colágeno, pudiendo conseguirse interesantes aportes con el consumo de vísceras, mariscos (especialmente ostras), verduras de hoja verde, nueces y legumbres.

Fuentes colágeno

El colágeno, por la complejidad que le caracteriza como molécula, es difícil de absorber por el tracto intestinal, algo perfectamente conocido por la industria de los complementos alimenticios, que comercializa un formato de colágeno en forma hidrolizada a base de pequeños péptidos cuya biodisponibilidad es excelente.

El colágeno hidrolizado, ingerido a razón de más de diez gramos diarios, genera en los tejidos un estímulo de la síntesis de colágeno tisular debido en parte a que a su vez fomenta la síntesis de componentes de la matriz extracelular como son los proteoglicanos y la fibronectina. Algunas presentaciones están en forma de polvo soluble, ingerible disuelto en cualquier alimento líquido, pero restan pureza al producto reduciendo su tasa de absorción intestinal.

La mejor forma de tomar colágeno

Suplementos ColágenoDiversos estudios clínicos han comprobado los efectos de los suplementos de colágeno hidrolizado en enfermedades degenerativas como la fibromialgia crónica o el dolor articular, con una evidente mitigación de los síntomas. Estos estudios concluyen a su vez que el formato más asimilable de colágeno como complemento nutricional es la cápsula, pues debido a su recubrimiento la liberación del colágeno es más controlada y alcanza en su mayoría el tracto intestinal, optimizándose así la biodisponibilidad. De esta circunstancia da testimonio la demostración clínica realizada sobre un producto de colágeno hidrolizado en cápsulas en forma de matriz exclusiva, capaz de manifestar sus efectos en su máxima expresión con una dosis diaria de solo 1,2 gramos.

El formato en comprimido o en polvo, por su parte, reduce la biodisponibilidad del producto por las pérdidas acontecidas durante el trayecto hacia el estómago y una vez en este, por la acción de los jugos gástricos.

Por último, comentar que hay muchos productos en el mercado que asocian al colágeno ciertos nutrientes como la vitamina C, el magnesio o el ácido hialurónico. Realmente la clave al elegir un complemento alimenticio de colágeno radica en la procedencia del mismo como ingrediente básico y en su estado hidrolizado, ya que el resto de nutrientes pueden garantizarse mediante una dieta equilibrada.

Propiedades del colágeno

Durante largos años, las propiedades de esta proteína han sido objeto de sesudas investigaciones de las que han conseguido extractarse importantes conclusiones, la mayoría favorables hacia su grado de bondad sobre el funcionamiento de diversas partes del cuerpo humano. Precisamente con la inercia de los más recientes estudios y sus concluyentes resultados se ha producido una profusión de productos que han copado el mercado de la dietética a base de mezclas de colágeno de origen marino especialmente con ácido hialurónico, colágeno con magnesio y vitamina C.
Colágeno
Si nos adentramos en aspectos bioquímicos, diremos que la unidad estructural de la molécula de colágeno es el tropocolágeno, una proteina integrada por tres cadenas, dos de ellas clónicas, las alfa1, y una tercera ligeramente diferente, la alfa2. Todas ellas quedan interrelacionadas mediante puentes de hidrógeno que salen de los restos del aminoácido glicina y de las cadenas laterales de la hidroxiprolina. El resultado es una triple hélice que da al colágeno su singular configuración.

Dentro de las variantes con las que la molécula de colágeno manifiesta en la naturaleza, llegando a conocerse veintiún tipos de la misma, a la hora de clasificar las propiedades del colágeno podemos efectuar una síntesis del siguiente tenor:

  •  Colágeno de tipo I: sin duda, el de mayor presencia tisular, siendo la sustancia química prioritaria en los tendones, los cartílagos fibrosos y el tejido conectivo denso repartido por gran parte del organismo, siempre formando las llamadas fibras colágenas.
  •  Colágeno de tipo II: se presenta básicamente en los cartílagos elásticos, los discos intervertebrales y los ojos. Su principal utilidad como aportación exógena se basa en el tratamiento de la artrosis y la reconstrucción de los cartílagos de las articulaciones.
  •  Colágeno de tipo III: forma fibras reticulares (en forma de red) y se localiza principalmente en la musculatura lisa que configura la pared de las estructuras tubulares del organismo, el endoneuro (capa interior de tejido conjuntivo de los nervios), las trabéculas de la sustancia fundamental amorfa y el mesénquima hepático.
  •  Otros tipos de colágeno presentan ubicaciones muy dispares, muchos de ellos compartiendo ubicación, con funciones similares a los ya mencionados.

Dentro de los campos en los que mayor trayectoria lleva acumulada el uso de colágeno está el de mantenimiento de las propiedades físico-químicas y mecánicas de la piel en aplicación cosmética potenciando estas características:

  • Hidratación: su efecto hidratante deriva de la enorme capacidad de retención de agua que caracteriza a la molécula de colágeno.
  • Relieve cutáneo: provoca un alisamiento de la superficie cutánea que la suaviza, efecto que es también en parte una consecuencia de sus propiedades hidratantes.
  • Elasticidad: la mecánica de la piel está marcada por su rigidez o su elasticidad. La influencia del colágeno comporta una reducción de la fuerza de ruptura, lo que confiere una mayor elasticidad a la piel.
  • Estimulación del crecimiento celular, muy importante en los procesos de cicatrización, por el hecho de que las cadenas del colágeno generan lo que se conoce como quimiotactismo sobre los fibroblastos, las células del tejido conjuntivo sintetizadoras de colágeno.
  • Efecto contra la irritación provocada por agentes químicos, formando un film alrededor de las partículas que aglutinan moléculas del agente.

Beneficios de tomar colágeno

Los beneficios de un tratamiento con colágeno aparecen siempre a largo plazo y solo cabe esperarlos si se integra en el día a día como un hábito más, con rigor y disciplina en las tomas del producto que se haya considerado.

Consumir los preparados de colágeno es la opción más inteligente cuando se trata de suplir carencias en la nutrición en los siguientes casos:

  • Por ser una persona de edad madura o un anciano.
  • Por padecer algún cuadro clínico con implicaciones nutricionales.
  • Por sufrir una enfermedad crónica que ocasione trastornos en la absorción de nutrientes, entre ellos las proteínas.

Aunque el colágeno hidrolizado carece de todo peligro, pues apenas se registran reacciones adversas en su consumo, no por ello deja de ser recomendable pedir opinión médica antes de iniciar un tratamiento.

A la hora de hablar de tratamientos a base de colágeno hidrolizado, el repertorio de indicaciones para las que tienen cabida es muy prolijo. No obstante, conviene asimilar que está sujeto a ciertas limitaciones y que en algunos casos (eso sí, excepcionales) puede provocar efectos secundarios que pueden obligar a suspender el tratamiento.

Hagamos un repaso de todos los beneficios que puede comportar:

  1. Tonifica la piel: en condiciones fisiológicamente normales, el colágeno supone el 90 % del peso seco de la piel, estando comprobado que tomarlo mejora el aspecto general de esta, pues regenera su tejido conectivo y estimula la formación del colágeno endógeno, lo que da como resultado una piel flexible y más resistente, disminuyendo sus irregularidades (arrugas, bolsas, líneas de expresión…).
  2. Supone un freno a la celulitis y la impopular “piel de naranja”: una adecuada cantidad y calidad de colágeno en la piel impide que la grasa emerja hacia la epidermis, evitando que aparezca ese antiestético aspecto.
  3. Mantiene huesos y articulaciones en buenas condiciones: por un lado, ayuda al mantenimiento de óptimos niveles de densidad ósea contribuyendo a retener las sales de calcio en la matriz, blindando así a los huesos de los riesgos de su rotura. Por otra parte, estabiliza la cápsula de las articulaciones, favoreciendo el engranaje de las mismas en los movimientos cotidianos, y amortigua las contusiones sufridas por ligamentos y articulaciones, algo especialmente apreciado por los deportistas.
    Al debilitarse el espesor del cartílago, la fricción de huesos entre sí es causa de fuertes dolores y deformaciones en las articulaciones, algo a lo que también contribuye la pérdida del líquido sinovial de estas, que quedan privadas de la capacidad lubricante y protectora de aquel. El aporte de colágeno es capaz de robustecer esa estructura deteriorada, confiriéndole suficiente fuerza y resistencia y ralentizando el proceso degenerativo del tejido cartilaginoso.
    Finalmente, dentro de lo que representa el aparato locomotor, puntualizar además que ayuda a preservar la integridad de los discos intervertebrales y los meniscos, con la subsiguiente minoración del riesgo de padecer hernias discales y problemas ligados a estos últimos.
  4. Como consecuencia indirecta del beneficio anterior, conviene resaltar que reduce la necesidad de consumir analgésicos, librando al organismo de exigencias metabólicas poco convenientes.
  5. Influye en buena medida en la regulación del sistema hormonal: es algo que sobre todo se aprecia en las mujeres durante su ciclo menstrual, amortiguando los frecuentes cambios de humor que este acarrea. Asimismo favorece el funcionamiento de la glándula tiroides y frena el estrés metabólico por disminuir la producción de glucocorticoides en las glándulas adrenales.
  6. Estimula la digestión: aligera el tránsito gastrointestinal, logrando que el aparato digestivo se distienda y trabaje con menor estrés, lo que repercute en mejores digestiones y ausencia de acidez gástrica. A su vez, promueve el equilibrio de la flora bacteriana que actúa en la mucosa gastrointestinal, hecho que acentúa el beneficio anterior. Y en último término, debido a su acción coloidal se comporta como un factor de prevención de las patologías del colon y del estreñimiento crónico.
  7. Evita la descalcificación de los huesos, con un papel muy significativo en situaciones críticas como el embarazo o el climaterio. En consecuencia, es un importante recurso para combatir la osteoporosis.
  8. Potencia la fortaleza de los tejidos de las uñas y el cuero cabelludo, dando lugar a una mayor resistencia que evita que uñas y pelo se tornen quebradizos.
  9. Aumenta el rendimiento cardiaco y el de la musculatura estriada en general.
  10. Trabaja en la regeneración de los órganos vitales, con un importante rol en preservar la integridad del sistema inmunológico. El sistema linfático se ve favorecido y con ello, aumenta la eficacia del organismo para eliminar toxinas.
  11. Por favorecer el funcionamiento de la musculatura lisa, incrementa la elasticidad de los vasos sanguíneos y linfáticos, razón por la cual es un factor preventivo de arteriosclerosis y varices, además de que, al evitar el endurecimiento de aquellos, contribuye a controlar los niveles de presión arterial.
  12. Es un factor revitalizante, pues fomenta la producción de energía, algo que resulta particularmente práctico a la hora de la recuperación tras llevar a cabo un ejercicio físico exigente. En paralelo a su influencia en el metabolismo energético global, debe destacarse que, como precursor de aminoácidos esenciales, ejerce un efecto positivo en el metabolismo de la energía dentro de la fibra muscular, una célula especialmente sensible a los factores limitantes de la producción de energía.
  13. Es una sustancia a la que se le reserva un papel estratégico en las dietas adelgazantes por su efecto saciante. Consumiendo colágeno hidrolizado media o una hora antes del almuerzo o la cena se pone en marcha el mecanismo neurológico que regula la sensación de saciedad, lo cual da lugar a una reducción de la cantidad de calorías ingeridas.
  14. Y un cajón de sastre entre el que podría hablarse de:
    • Mejora la memoria y la capacidad visual.
    • Incentiva el equilibrio entre los diferentes tipos de colesterol en beneficio de las HDL sobre las LDL.
    • Desempeña un papel auxiliar en prevención de la osteoartritis reumatoide y de lesiones deportivas.
    • Su acción antioxidante le otorga cierto poder de controlar los radicales libres en las membranas celulares.
    • Supone un factor de refuerzo en los tejidos de dientes y encías.

Efectos de la falta de colágeno

Dolor articular

, que se manifiesta en más dos tercios de las personas mayores de 50 años y que normalmente va asociado a un proceso de artrosis, siendo la tasa de incidencia más acentuada en dos colectivos muy precisos: mujeres y deportistas.

Dolor articular

Pérdida de densidad ósea:

la estructura de los huesos en el recién nacido obedece casi en su totalidad a la presencia del colágeno alojado en una matriz que, desde la más tierna infancia, comienza un lento pero contumaz proceso de calcificación para pasar a perder densidad. Que esta última etapa sea menos intensa depende de que exista una buena matriz de colágeno donde puedan fijarse las sales de calcio que se suplementen en la dieta.

Salud Ósea

Flacidez dérmica:

la capa intermedia de la piel, llamada dermis, es la responsable de mantener la tersura y elasticidad de ese envoltorio natural del organismo, para lo cual requiere la intervención sinérgica del colágeno y otra proteína de similares características y funcionalidad, la elastina, ambas susceptibles de esa degradación que provoca la aparición de arrugas y bolsas cutáneas.

Colágeno y piel

Puede resultar ilustrativo ver las diferencias en relación a la forma de actuar del colágeno en las distintas parcelas anatómicas en las que despliega su función:

  • En la piel, por ejemplo, forma una malla tridimensional en asociación con la elastina, constituyendo la denominada sustancia fundamental amorfa del tejido conjuntivo.
  • En el hueso, aparece mezclado con cristales de hidroxiapatita, a los que sirve de soporte para proporcionar a la matriz ósea la estructura rígida que apreciamos. Las fibras se disponen en ultrafinas láminas superpuestas en paralelo, a la vez que forman ángulo recto con las de las capas adyacentes.
  • En los cartílagos que ocupan las articulaciones, su combinación con la elastina da lugar a una textura de gel idónea para amortiguar los efectos de los constantes impactos que recibe la cápsula intraarticular, confiriendo al cartílago su genuina resistencia a la compresión.
  • En el tejido adiposo, por su parte, es parte integrante de los la sustancia que conecta los adipocitos donde se almacena la grasa.
  • En el ojo, es la córnea el órgano diana del colágeno, y a este le debe su transparencia como resultado de la finísima red que forma dentro de ella, disponiéndose las fibras de forma análoga a lo descrito a propósito del hueso.
  • En los riñones constituye el soporte de los canalículos que configuran el sistema de filtrado de sangre para la producción de orina.
  • En intestinos, vasos sanguíneos, tráquea y árbol bronquial las fibras de colágeno son responsables de la firmeza de toda esa estructura tubular que representan.
  • En los órganos hematopoyéticos, término que describe a los formadores de células sanguíneas como es el caso de la médula ósea, adopta la forma de un tejido conjuntivo altamente especializado.

Vídeo sobre el Colágeno:

Artículos relacionados:

Por favor, ayúdanos a que esta información sobre los micronutrientes llegue a la mayor cantidad posible de personas. Sólo tienes que hacer click en estos botones que verás aquí abajo y compartirlo en alguna de tus redes sociales. Muchísimas gracias por tu ayuda.

flechas